Confesiones.
-A veces siento que no soy nada, que no le importo a nadie, y que simplemente nadie se daría cuenta si muriese. Otras veces me siento como el rey del mundo, y que puedo lograr lo que yo quisiese. ¿Porqué se da ésta diferencia tan brutal?.
Hay veces en que miro mi vida y veo una rutina, que no tiene planes de acabar. Pienso: ¿Para qué seguir con ésto?. ¿Acaso me importa lo que digan los demás acerca de mis logros?. Trabajar para vivir, y vivir para trabajar...que círculo vicioso!. Creo que nunca en mi vida me he detenido para vivir realmente.
Tengo miedo de morir sólo. Creo que no puede haber nada más terrible que éso. Mirar, estando ya viejo, tu propia vida, y darte cuenta que tus logros, derrotas alegrías y penas fueron en vano, porque no las compartiste con otra alma. Al fin y al cabo, una de las pocas cosas por las que vale la pena vivir, es para amar a otra persona, y compartir experiencias con ella. ¿Qué pasaría si en toda mi vida no encuentro una mujer que me ame tal y cual soy?. En ese caso, mi existencia no habría tenido sentido alguno, ya que no habría dejado una marca en el tiempo, pasando así, a ser sólo un grano más de arena en la playa.
Naces, creces, estudias, trabajas y si tienes suerte conoces a una persona que esté dispuesta a pasar el resto de su vida contigo. ¿Es éso la vida?. Sería realmente penoso que fuera así.
Sólo espero que haya sido solamente a mí, al que le haya tocado vivir una vida así, llena de dudas. O simplemente, espero que hayan pocos como yo, que se cuestionen sobre sus propias vidas, poniendo en duda el propósito de su misma existencia...
-Joven, lamento interrumpirlo. Fue muy agradable conversar con usted, pero tengo que bajarme en la siguiente parada. ¿Ayudaría a esta anciana a descender del bús?
FIN
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