domingo, 15 de noviembre de 2009
Corto
-A veces siento que no soy nada, que no le importo a nadie, y que simplemente nadie se daría cuenta si muriese. Otras veces me siento como el rey del mundo, y que puedo lograr lo que yo quisiese. ¿Porqué se da ésta diferencia tan brutal?.
Hay veces en que miro mi vida y veo una rutina, que no tiene planes de acabar. Pienso: ¿Para qué seguir con ésto?. ¿Acaso me importa lo que digan los demás acerca de mis logros?. Trabajar para vivir, y vivir para trabajar...que círculo vicioso!. Creo que nunca en mi vida me he detenido para vivir realmente.
Tengo miedo de morir sólo. Creo que no puede haber nada más terrible que éso. Mirar, estando ya viejo, tu propia vida, y darte cuenta que tus logros, derrotas alegrías y penas fueron en vano, porque no las compartiste con otra alma. Al fin y al cabo, una de las pocas cosas por las que vale la pena vivir, es para amar a otra persona, y compartir experiencias con ella. ¿Qué pasaría si en toda mi vida no encuentro una mujer que me ame tal y cual soy?. En ese caso, mi existencia no habría tenido sentido alguno, ya que no habría dejado una marca en el tiempo, pasando así, a ser sólo un grano más de arena en la playa.
Naces, creces, estudias, trabajas y si tienes suerte conoces a una persona que esté dispuesta a pasar el resto de su vida contigo. ¿Es éso la vida?. Sería realmente penoso que fuera así.
Sólo espero que haya sido solamente a mí, al que le haya tocado vivir una vida así, llena de dudas. O simplemente, espero que hayan pocos como yo, que se cuestionen sobre sus propias vidas, poniendo en duda el propósito de su misma existencia...
-Joven, lamento interrumpirlo. Fue muy agradable conversar con usted, pero tengo que bajarme en la siguiente parada. ¿Ayudaría a esta anciana a descender del bús?
FIN
domingo, 1 de noviembre de 2009
El final de mi historia
Finalmente, el final. Sólo esperar que sea del agrado de todo aquel que leyó esta historia
Parte III :Verdades
Impactado aun con la alterada actitud del viejo, caminaba sin poder concentrarme en algo concreto, mi cabeza divagaba por todos lados, como relacionando hechos de mi vida con los acontecimientos actuales.
Nuestro paso se hacia cada vez mas lento, y sumado a eso, el viejo me pedía parar a descansar cada cien metros. Algo que nos tomo una hora aproximadamente de ida, nos estaba tomando hasta ese momento mas de tres horas.
El ambiente comenzaba a hacerse mas fresco y la iluminación comenzaba a bajar, ya que eran alrededor de las seis de la tarde y estábamos en época de invierno.
-Juan, debemos darnos prisa, se hace de noche, y quien sabe si esas horribles criaturas volverán acá-. El me miró con dolor e impotencia, queriendo decirme de alguna manera, que estaba haciendo su máximo esfuerzo físico.
Desde donde estábamos, podíamos ver todo el valle, y a lo lejos, nuestras cabañas. En uno de los innumerables descansos solicitados por el viejo, me quede observando mi cabaña. Se veía tan diminuta y frágil, que una extraña angustia recorrió mi cuerpo agotado. Repentinamente vi que las luces de mi casa se encendieron. No pude creer lo que vi. ¿Habrán esas criaturas entrado a mi casa, buscándome para hacerme algún daño?. Afortunadamente no me encontraba ahí en ese minuto.
Sentí en ese momento, que todos los lugares a los que pudiésemos ir resultaban inseguros, y que mi caminata no tenia sentido.
El viejo, mientras observaba todo esto, solo se limitaba a sonreír, lo que me inquietaba más y más.
-¿Por que sonríe?- pregunté titubeante.
-¿No lo comprendes, verdad?. No tenemos escapatoria, estamos en su territorio. Fuimos unos ilusos al creer que estas tierras eran nuestras, porque nunca lo fueron en realidad. Ellos las habitaban desde mucho antes que nosotros, y no tenemos ningún derecho alguno sobre ellas. No somos más que criaturas inferiores, comparados a ellos, dentro de la jerarquía de la naturaleza. No podemos hacer nada al respecto, mi joven amigo.
Un horrible silencio se generó tras sus extrañas palabras, que hizo que otros sonidos que antes pasaban desapercibidos, ahora fuesen perfectamente audibles.
Se escuchaba como si una enorme cantidad de bestias se acercaran desde la dirección del rió, emitiendo sonidos ásperos y desagradables.
Podía oír su reptante andar, rozando troncos, hojas y piedras, haciéndose cada vez más cercano.
Pensé en ese momento, que seria imposible que escapásemos ambos con vida, dado que el viejo ya no era capaz de moverse; así que resignado, me senté y apoyé la cabeza sobre mis rodillas, esperando a ser alcanzado por la multitud de seres inhumanos. Era la primera vez en mi vida que me sentía invadido por un temor tan grande a morir.
En ese momento, escuche que el viejo murmuraba algo inentendible, como para sí mismo, cuando se levantó de un salto y comenzó a correr con una agilidad impropia para un hombre de su edad, gritando: "¡Malditos demonios, devuélvanme a mi mujer!".
Yo no atiné a nada más que observarlo correr cerro abajo, siendo cubierto por la oscuridad. Pude solo escuchar sus gritos que cada vez se apagaban mas por la lejanía. Sentí que no podía hacer realmente nada para ayudarlo, y que cualquier cosa que intentara seria en vano. Estaba lánguido y sin fuerzas y mi cuerpo estaba paralizado. Era la misma sensación que tenia en mis recurrentes sueños, en los que era perseguido por seres extraños. Lo mas terrible de aquellos sueños, era que paulatinamente yo comenzaba a perder mis fuerzas y a disminuir mi velocidad, hasta ser alcanzado y atrapado. Definitivamente era la misma sensación.
Le perdí la señal al viejo, después de que se oyera un grito de dolor inmenso, que me hizo reaccionar de ese estado pseudo-hipnótico en el que me encontraba.
Mi instinto de supervivencia hizo que me parase y corriera, como el más indefenso de los animales, que tiembla ante su depredador feroz.
Corría hacia donde el conjunto de horribles gruñidos se hiciese mas débil, pero sin saber realmente donde. La oscuridad ocultaba todos los posibles caminos, y me dejaba expuesto en un lugar realmente tétrico.
Lo único que estaba a mi favor, era la luna llena, que brillaba como en noches anteriores, revelando uno que otro pasaje, hecho por el persistente andar de personas y animales de ganado, que quizás hace algunas décadas anduvieron por aquí.
Pensé en miles de cosas en esos minutos, entre ellas si mi madre estaba aún con vida, o si por el contrario se había convertido en un de mis horrendos perseguidores.
Me adentré en uno de los tantos misteriosos bosques del lugar, mirando hacia todos lados y con mis sentidos más encendidos que nunca. Trate de usar un poco la cabeza, para analizar la situación y elaborar un plan.
Esas cosas venían al parecer desde el rió, lo que evidentemente me obligaba a alejarme de los sectores cercanos a este. Y esto resulto ser útil, ya que a medida que me alejaba del río los ruidos se hacían mas débiles.
Ahora mi mayor problema era mi destino, el lugar en el que me escondería. Había visto hace unos instantes como se encendió la luz de mi cabaña, lo que me daba razones para pensar que estaban en los lugares aledaños a ella. Eso descartaba mi regreso a la cabaña.
Decidí finalmente entrar a una pequeña cueva, formada seguramente por la erosión del fuerte viento que corría ahí. Tape le entrada con rocas y troncos, tratando de dejar una pequeña grieta por la cual entrara aire, y eventualmente luz, si es que no era descubierto antes del amanecer.
Tenia frió, hambre y miedo. Cualquier ruido exterior me hacia temblar incontrolablemente.
Pasaron horas, y yo trataba de no hacer ningún ruido. A veces, sentía movimientos a las afueras de mi escondite; sentía jadeos incesantes, ruidos viscerales y silencios tortuosos.
Recordé que había guardado aquel particular libro en mi mochila, a pesar de las objeciones del viejo. ¿Qué cosas relataba aquel libro?
Sinceramente creo que hay cosas que el ser humano no está listo para saber. Cosas que nunca sería capaz de entender, cosas que lo llevarían a la demencia.
Amaneció finalmente, y yo no había dormido ni un minuto siquiera. Luché contra mi cansancio toda la noche, temiendo ser atrapado durante mi descanso.
Asomé mi ojo a través del agujero que había dejado en la entrada. Afuera se veía todo muy tranquilo. Había una densa niebla que reinaba más abajo, a la altura de las cabañas.
Retiré todas las piedras y hojas para salir y estirarme. El aire estaba pesado, entraba y salía con dificultad de mis pulmones.
Comí un poco de pan que traía en mi mochila, no por hambre, simplemente porque sabía que tenía que hacerlo.
Me preguntaba que sucedió con el viejo Juan. Me daba la sensación de que el sabía que pasaría todo ésto.
Una vez logré reponerme mayoritariamente, me senté y me dispuse a analizar el contenido del libro.
Lo abrí, y lo primero que pude observar fue una extraña ilustración, que hacía alusión a algo así como un ser divino, que se encontraba en la profundidad del agua. Era algo realmente horrible. Sus brazos, desproporcionadamente largos, terminaban en un par de garras inmensas. Su cuerpo era como ver una representación de lo oculto; una verdadera sombra que apenas tenía bordes definidos. De su cara se desprendían tentáculos, los cuales ocultaban parte de su pecho. Su mirada siniestra y oscura era hipnotizante, como todo aquello que es observado por primera vez y que posee una naturaleza diferente.
Di vuelta a la página, mis manos sudaban y mi pulso aumentaba velozmente.
En la siguiente página, pude ver un conjunto de símbolos trazados con algún pigmento rojo. Mi asombro fue inmenso al darme cuenta de que los símbolos que vi en el cuarto de mi madre, antes de que ella dejara la cabaña, estaban presentes en aquellas escrituras.
Claramente el libro había sido escrito por diferentes personas, por el estilo de escritura y el pulso al dibujar.
Avancé varias páginas, mientras veía sólo caracteres sin significado alguno para mí, hasta que encontré un párrafo que estaba escrito en español.
Éste decía textualmente:
"Que no está muerto aquel que yace eternamente, y en los tiempos por venir, hasta la misma muerte puede morir"
Mi respiración se detuvo, un instante, y seguí leyendo más adelante:
"En la ciudad de R'lyeh, Cthulhu, muerto, espera soñando"
No pude evitar pensar que aquella criatura oscura y siniestra ilustrada en el libro era aquel Cthulhu al que se refería aquella frase.
Me sonaba como a una profecía, quizás escrita por alguna secta ocultista antigua. El viejo Juan me habló acerca de que en estos parajes se realizaban rituales satánicos.
¿Era acaso Cthulhu algún demonio? Eso lo sabría con todos los detalles, antes de lo que esperaba.
Leí un poco más aquellas frases, traté de analizarlas un poco para obtener algo en limpio, cuando de repente, entró un mareo en mi cabeza. Sentía que mi cuerpo estaba completamente sumergido en el agua.
Cerré mis ojos fuertemente para no marearme más, pero fue inútil. Mi cuerpo se tambaleaba involuntariamente, y no podía mantenerme en pie.
Mis mente se nubló hasta que vi una luz que iluminó todo mi alrededor. Estaba todo blanco, no podía distinguir nada en absoluto. A lo lejos vi unas siluetas que se acercaban lentamente a mí.
Intenté escapar, sin ningún resultado. Mis pies se movían, pero no avanzaba ningún centímetro.
Repentinamente me sentí rodeado, y nuevamente cerré mis ojos, para no ver a mis perseguidores.
Definitivamente eran los mismos que me persiguieron la noche anterior. Su presencia desagradable y su jadeo constante eran los mismos.
Esperando lo peor mantuve mis ojos cerrados, hasta que dejé de oír todos aquellos sonidos repugnantes. Entonces abrí mis ojos, y me encontraba sentado, con el libro entre mis manos y con sangre fluyendo desde mi nariz. Mis manos tiritaban al igual que mis piernas. Cerré el libro apresuradamente, no quería seguir leyendo más nada de aquella siniestra obra antigua. Cavé un hoyo en la tierra y enterré a aquel libro endemoniado, pretendiendo con ésto, que nadie jamás ponga sus ojos sobre aquellas terribles páginas.
Luego de asegurarme de dejar bien cubierto el agujero, emprendí mi camino. Hacia donde, no estaba seguro, pero debía moverme.
Caminé por un sendero que encontré tras unas dos horas de caminata, el cual tenía huellas de vehículos, lo que me hizo pensar de que iba por buen camino. A lo lejos se veía una casa, bastante grande, al parecer, de alguna familia adinerada.
Aceleré el paso, contento de encontrar a alguien. Pude percatarme de que había gente en la casa; la chimenea soltaba una columna de humo que se elevaba interminable.
Finalmente llegué al frente de la puerta principal. Tomé aire y golpee la puerta tres veces.
Escuché que alguien bajaba las escaleras y se acercaba a la puerta.
-¿Si? ¿Qué desea?- Una amable voz surgió desde dentro de la casa, una voz de mujer.
-Disculpe, estoy un poco perdido, y la verdad muy cansado también. Sólo quería saber si me permitiría descansar en su hogar.
La puerta se abrió y pude ver a una mujer de no mas de cuarenta años de edad, que me miró un poco desconfiada.
-Pase usted- me dijo.-¿Qué lo trae a estos rincones del país?
-Vacaciones, le expliqué, ocultando todo lo que había sucedido anteriormente.- Sólo decidí salir a recorrer el país. Tomé mi mochila y partí desde la capital en búsqueda de algo diferente.
-No escogió el mejor lugar para vacacionar sinceramente. Éstos lugares ya no son lo mismo que antes. Pero supongo que le servirá de distracción de la acelerada capital.-
-Así es- contesté y agregué -¿Vive usted sola en este lugar?
-Vivo con mi marido y mi hijo de diez años. Pero el pequeño se fue con sus tíos que viven en el norte.
Mi esposo está ahora durmiendo una siesta. Trabajó muy duro hoy labrando la tierra, lamentablemente al parecer todos sus esfuerzos son en vano. Esta tierra se niega a dar frutos.
Recordé lo que me contó el viejo, acerca de que las tierras estaban malditas, y el agua que me había servido aquella mujer se me frenó en la garganta, y tosí fuertemente.
-¿Está usted bien?
-Sí, lo siento. Traigo mucha sed y me apresuré al beber. Discúlpeme, no me he presentado. Mi nombre es Manuel Torres.
-Un gusto, señor Torres. Mi nombre es Estela. Puedes quedarte aquí a pasar la noche si gustas.
-Muchísimas gracias, la verdad es que necesito descansar, mi viaje ha sido un poco agotador.
Al momento apareció el esposo de la mujer, quién se notó un poco molesto con mi presencia, aún así fue amable conmigo y me invitó a conocer la casa.
-Aquí dormirás, en la pieza de mi hijo. Tiene suficiente espacio y espero que estés cómodo.
-Gracias señor. Por cierto, me llamo Manuel Torres, y vengo de la capital.
-Mi nombre es Raúl, espero que descanses bien.
Anocheció repentinamente y mi cuerpo demandaba sueño. Sin nada más que hacer, decidí finalmente recostarme y reposar.
Aquella noche entré en un profundo sueño, como pocas veces lo había hecho.
Soñé que era un pescador, y que iba en mi barcaza en medio del mar. Todo estaba tranquilo, el mar acariciaba suavemente el borde de mi barco, la pesca era abundante.
Por alguna razón, tuve una necesidad incontrolable de nadar en el mar. Me desvestía y me sumergía profundamente, sin pensar en que me faltaría el aire para volver. Sin embargo, estaba consciente de eso, y me sentía a gusto en las profundidades del mar. Seguía descendiendo, buscando algo, hasta que finalmente vi a aquella criatura de dimensiones impensadas, moviéndose en el fondo del mar.
Puedo asegurar que era la misma criatura del libro maldito ese, puedo asegurar que se trataba de Cthulhu. Sentía que quería quedarme para siempre en el mar.
Desperté pegando un grito desesperado, me levanté y fui al baño. Mi corazón estaba a punto de explotar. Tomé un poco de agua. Vi la hora, las seis de la mañana. Fui a dormir un poco más, esta vez sin pesadillas.
Al día siguiente, trabajé con Raúl en las tierras, luchando contra la naturaleza terca que se negaba a hacer lo suyo.
-También sueñas con eso, ¿verdad?- Me dijo repentinamente mientras arábamos la tierra
-¿Disculpe?- pregunté confundido
-Sueñas con criaturas ancestrales, que te atormentan siempre.-
-¿Cómo sabe usted eso?- pregunté asustado.
-Hemos recibido a muchos viajeros aquí, todos provenientes de la dirección desde donde tu venías. Muchos se suicidaron. Otros se fueron y no supimos más de ellos. Pero todos tenían algo en común. Durante las noches tenían terribles pesadillas con seres que nunca antes habían visto. Todos me contaron sus pesadillas y te puedo decir que soñaban con lo mismo que estás soñando tu por las noches.
No supe que decir, sólo lo mire asombrado y confundido.
Me quedé en esa casa algo así como tres días. A petición de Raúl, me retire de su hogar, decía que por las noches mis gritos se hacían insoportables y que pensaba que algo malo podría pasarles. Su mujer estaba comprensiblemente muy nerviosa e inquieta, y esperaba lo peor.
La noche anterior antes de irme, soñé con aquel río cercano al cerro Klojbeh. soñaba con que me bañaba en sus aguas, y nadaba sin cesar hasta la desembocadura del mar. Me sentía libre y tranquilo.
Esos sueños cada vez eran más recurrentes por las noches, pero cuando despertaba ya no estaba tan alterado como las primeras veces. De hecho, eran sueños placenteros y en alguna parte de mi interior deseaba volver a soñar con el imponente Cthulhu. Deseaba volver a escuchar el llamado siniestro, que me atraía a las profundidades del mar.
Después de unos días, volví a la capital, gracias a la amabilidad de personas con vehículo que me llevaron en dirección a la ciudad.
Definitivamente ya no era el mismo. Lo que antes me parecía repugnante y oscuro, ahora era parte de mí. Ese libro produjo todo esto. Lamento haber hecho oídos sordos a las advertencias del viejo Juan.
Cuando regresé a casa, abrí la puerta principal, y encendí las luces. Una silueta negra se dejó ver al fondo de la habitación.
-¿Madre?-
-Por fin has vuelto- dijo ásperamente
No atiné a hacer nada, sólo a mirar que es lo que sucedería. No estaba asombrado. Algo dentro de mí me decía que la volvería a ver.
La casa estaba totalmente distinta por dentro. El ambiente olía a descomposición y estaba todo muy oscuro. Miré las ventanas y éstas estaban completamente cubiertas. Me sentí a gusto.
-¿Qué nos pasa?- pregunté temeroso.
-Estamos cambiando hijo mío. Estamos cumpliendo nuestro propósito.
Pasaron algunas semanas y yo volví a la universidad. Me reencontré con mi amigo Víctor.
Un día, no recuerdo bien porque, llegamos al tema de conversación acerca de dioses antiguos y cultos a aquellos dioses. Noté que Víctor mostraba una gran curiosidad por el tema, lo que me preocupó mucho. Traté de sacarle eso de la cabeza diciendo que era una ridiculez creer en eso.
Aquella noche, otro extraño sueño vino a mí. Me encontraba en una tierra lejana, virgen, llena de misterio, cubierto de una piel de animal. Estaba en una especie de trance, gritando en un lenguaje desconocido junto a más personas vestidas como yo. Estábamos danzando y cantando, cerca de una hoguera, cuando en un momento determinado un grupo de seres que salió de entre los arboles se unió a nosotros, bailando con sus torpes movimientos y tambaleándose de la misma manera que lo hace un pez. Pude reconocerlos por los ruidos que hacían. Eran las mismas criaturas que me siguieron aquel día en el cerro Klojbeh.
En el sueño, llegaba un momento en el que nos deteníamos y el Gran Cthulhu surgía desde la oscuridad y imponía su reinado sobre lo que alguna vez fue suyo. Todos los que estábamos ahí elevábamos sacrificios, para pedir misericordia por nuestras vidas. Sin embargo, éramos destruídos de formas totalmente sanguinarias.
Lo más extraño fue que en aquel sueño vi a Víctor, bailando y cantando al igual que yo.
Comprendí que Cthulhu había escogido a Víctor también como parte de él, y que no podría hacer nada al respecto.
Al pasar de los días, noté extraños cambios físicos en mí. Me costaba mucho respirar y mis músculos se estaban apretando. Mi cara también estaba cambiando; cada vez que me miraba al espejo, notaba que mis ojos estaban más y más afuera de sus órbitas, al igual que prácticamente ya no pestañeaba. Por ésto mismo dejé la universidad y comencé a quedarme en casa con mi madre, quién también empezaba a expresar dichos cambios.
Supe que Víctor fue a visitarme un día, pero no quise recibirlo. No podía dejar que me viera así como estaba.
Ese mismo día, en el mueble de nuestra casa, vi algo que me llamó la atención. Un libro muy parecido al que había enterrado yo. Con temor, lo abrí para leerlo, y al ver la ilustración del Gran Cthulhu en la primera página entré en un sueño, un viaje espiritual y físico, que me llevó a otra dimensión, en donde se encontraba Víctor. Él estaba dormido en medio de la nada, esclavo de sus sueños. Involuntariamente comencé a escribir para él, algo que me es imposible de recordar y lo guardé en su bolsillo.
Luego de ésto, desperté repentinamente. Estaba con mis manos y mi ropa llenas de sangre. Miraba al suelo, y ahí estaba mi madre, muerta y con la cara despedazada, sangrando aún.
-¿Y éso fue lo que sucedió?
-Claro que así fue, ¡se lo he dicho cientos de veces!
-¿Qué paso con tu amigo Víctor?
-No lo sé
-¿Estás seguro?
-¡Maldita sea, estoy seguro!
-Te cuento que tu amigo Víctor está igual o más loco que tú, y que también está encerrado aquí.
-No diga que estoy loco. Ambos sabemos que no es así. ¡Tiene que creerme!
-Eso intento, hijo. Ayer, cuando trajimos a tu amigo le quitamos una cortaplumas y una nota que según él, tú le dejaste, pero que no recuerda cuando pasó.
-¿Puede leérmela por favor?
-No sé que es lo que pretendes con todo esto, pero está bien. Dice lo siguiente:
"El tiempo y el espacio son ilusiones, que a pesar de parecer imposibles de romper,
son mas suceptibles de lo que parecen.
El mundo tiene los ojos cerrados a la verdad, ya que ELLOS no quieren que la humanidad
conozca la verdadera naturaleza de la existencia. Sin embargo, muy pocos estan listos
para ser propietarios de ese conocimiento. Esta es una nota de advertencia, para que
te detengas en tu busqueda desesperada de respuestas. Sin embargo, y porque te conozco,
no me queda mas que decirte Suerte y mucho cuidado.
En lo que a mi respecta, he comprendido que tarde o temprano llegaria mi fin, debido a
que ya estaba decidido por ELLOS. Lamento no haberme despedido en persona de ti, pero si
lo hacia podria haber alterado el curso perfecto y escrito de las cosas."
-¡JaJaJajA!¡Por fiiiin!¡jajaJAjaja!¡Por fiiiiiin!
-Muy bien, pónganle la camisa de fuerza y sedenlo, asegurense que de no despierte en toda la noche.
-Está bien, doctor....
Aquella noche de invierno, según lo que dicen los informes del Sanatorio de Arkham, Manuel Torres y Víctor Salazar, fueron encontrados sin vida dentro de sus celdas. Sus cuerpos fueron llevados a autopsia para conocer la causa de muerte de ambos jóvenes. Para el asombro de los doctores, los jovenes, por alguna causa que hasta el día de hoy se investiga, habían desarrollado un sistema respiratorio muy similar al presente en peces, y por esto, fallecieron por una deficiencia de oxígeno en la sangre. Ésto nunca fue informado a la opinión pública.
Muchos dicen que lo que relataba Manuel Torres fueron hechos verídicos, y aseguran soñar con criaturas marinas que los atormentan durante sus pesadillas. Otros simplemente se quedan en el hecho de que Manuel y Víctor eran dos asesinos con problemas mentales, que actuaron en conjunto para asesinar a la madre de Manuel Torres, quién también presentaba alteraciones físicas, menores en comparación a su hijo.
FIN
sábado, 31 de octubre de 2009
Cosas de la web.
"Qué es Lockerz?
Es una página en la que sólo se puede ingresar a través de una invitacion, por lo que es necesario ser invitado por alguien ya registrado.
Una vez dentro, puedes conseguir puntos contestando a una pregunta simple. Por cada pregunta que contestes recibirás 2 puntos, sumados a los 2 puntos que ya te dan por registrarte, y los pocos que consigas jugando a un pequeño juego que solo te saldrá una vez, luego de registrarte. Puedes sacarte fácilmente más de 50 PTZ. ¿Como se pueden conseguir más puntos aparte de los 2 de la pregunta? Pues invitando a amigos, e ingresando diariamente.
Nada más registrarte tienes 20 invitaciones para repartir. Por cada usuario que se registre con tu invitación, recibirás 2 puntos más. Los puntos los llaman ‘PTZ‘.
¿Qué puedo conseguir?
Consolas de videojuegos, camaras, pantallas, motos, carteras, juegos, bueno en fin, de todo."
No me acuerdo de que pagina copypastee esa info xD, pero lo que sigue si lo escribi yo
Mi experiencia personal del asunto:
Ante este tipo de cosas, a uno le entra la duda de que si acaso sera verdad tanta maravilla. Estamos acostumbrados a que nos cobren por todo en esta vida, y si viene alguien a regalarnos algo, lo quedamos mirando como bicho raro.
Decidi pedir una invitacion a un usuario de Youtube y ver que es lo que pasaba, luego de toparme con un video (en realidad varios), de tipos abriendo sus premios, enviados desde Lockerz.com. Te hablo de XBox 360, PlayStation 3, Camaras, en fin, una maravilla. La invitacion me llego, y con desconfianza hice click en el link que aparecia, esperando a que un troyano mutante se apoderara de mi pc, o que me explotara la cabeza repentinamente (eso no tiene sentido, lo se).
El link me condujo a una pagina de una presentacion bastante agradable, bien trabajada.
No me pidieron ningun dato de tarjeta de credito ni nada de eso, solo mi nombre y mi direccion. Lo cual es logico, ya que para entregar los productos, deben tener una direccion.
Una vez registrado me dieron la bienvenida, y me permitieron jugar un minijuego, que segun lo que entendi (la pagina esta en ingles), se podia jugar una sola vez. Por esto mismo, aplique toda la habilidad que he adquirido jugando videojuegos desde que tengo uso de la razon. Logre obtener algo asi como 43 PTZ, que luego me daria cuenta de que era una cantidad bastante buena.
Luego fui redirigido a la pagina principal, donde me di unas vueltas para reconocer terreno.
La principal seccion son los Dailies, o las preguntas diarias, las que respondes y ganas 2 PTZ. No son preguntas dificiles, de hecho son preguntas del tipo : "Cual sera tu disfraz de Halloween?" y cosas por el estilo. Como te habras dado cuenta no hay respuestas correctas ni incorrectas. De hecho da exactamente lo mismo lo que contestes, aunque ni siquiera tenga que ver con el tema. Por ejemplo el otro dia preguntaban algo como: "Que show televisivo de los 90, deberia volver al aire?". Podria haber contestado "Fresh Prince (el principe del rap)" , o "El capitan planeta" por decir algo, pero ese dia estaba tan quemado, que conteste algo como "askdhkquwehbd", y me dieron mis respectivos 2 PTZ. En ese sentido no hay que preocuparse si no sabes ingles.
Tambien invitando gente logras PTZ. Esta es una de las partes mas dificiles de lograr. Si leiste la reseña arriba sabras que con 20 personas que logres que se registren, te conviertes en un Z-list member. Tranquil@, no es ninguna especie de robot ni tampoco una transformacion especial del Megazord de los Power Rangers. Un Z-list member, es un tipo VIP de la pagina, que gana doble PTZ por todo. El problema con invitar gente es que no cree, piensa que uno los va a estafar o algo asi.
A algunos les he preguntado que les parece la pagina, y me dicen: "Se ve buena, me voy a registrar". Y eso no ocurre nunca, y te das cuenta que te dijeron eso, para que los dejaras tranquilos porque querian ir al baño (solo un ejemplo)
Actualmente he logrado que 9 personas se registren (de mas de 21 invitaciones enviadas)
Hasta hoy, he juntado 81 PTZ, los cuales pienso seguir acumulando hasta llevarlos a 675 PTZ, que equivalen a una legendaria X-Box 360.
En fin, solo es cosa de paciencia y de intentarlo, al fin no se pierde nada, solo unos segundos diarios.
Si algun lector de mi solitario blog se interesa en que le envie una invitacion, hagamelo saber comentando esta entrada y adjuntando su direccion de e-mail (de preferencia gmail, ya que ahi las invitaciones llegan mas rapido), y con gusto se la enviare lo antes posible.
Saludos y Suerte
miércoles, 15 de abril de 2009
Lo prometido es deuda.....
Bueno aqui va y espero que lo disfruten:
II Parte: Sombras en el horizonte
-¡Despierta Manuel!- me dijo mi madre mientras me agitaba de un lado a otro.
-¿Que ocurre?- pregunte asustado.
-Algo extraño sucede con el perro, ven a verlo por favor-
No me pude negar a ir, le tengo un tremendo cariño a Rulf. Asi que me levante de mi cama, y parti a ver que ocurria. Mi madre tenia razon, Rulf se estaba
comportando extraño, algo asi como cuando los perros sienten que vendra una tormenta o un temblor. Al acercarme, Rulf se altero incomprensiblemente.
Creo que se sintio amenzado por mi. Al parecer la edad le estaba pasando la cuenta al pobre perro, lamentablemente. Este año cumpliria dieciseis años
junto a nosotros.
-Le esta llegando su hora al pobre- dije despues de suspirar. Mi madre me miro y asintio con la cabeza, resignada.
Reimos un buen rato recordando las travesuras de Rulf, que siendo un cachorro, nos trajo tanta felicidad en tiempos tan dificiles.
Lo unico que me tranquilizaba es que todo eso ocurrio mientras estabamos de vacaciones, asi tenia mas tiempo para pasar junto a Rulf en sus ultimos dias
de vida. Estaba seguro de que pronto moriria. Asi mismo sucedio con el perro de mi abuelo; comenzo comportandose muy extraño, desconociendo a todas las
personas, incluso a mi propio abuelo. Luego de un par de dias, lo encontramos tirado y sin vida a unos cien metros de casa.
Me encontraba vacacionando al sur, donde los paisajes estan llenos de vegetacion, de un aire puro y virgen, que rejuvencia mi humanidad por completo.
Pense que seria un buen lugar para que Rulf muriera, alejado de la ruidosa ciudad.
Ese dia llame a Victor, mi gran amigo de la niñez, para invitarlo a que pasara unos dias con nosotros en el sur. Sin embargo, el no pudo, dijo que habia
conseguido un trabajo de medio tiempo, que le ayudaria a pagar la universidad, y que en este ultimo lugar nos volveriamos a ver en unas semanas mas.
Lamente mucho que Victor no pudiese ir, era una de las pocas personas con las que me gustaba conversar. Era ese tipo de persona con la que me entiendia sin
tener que explicar mucho las cosas.
Ese dia pase la mayor parte del tiempo al lado de mi querido perro, recordando, mientras le acariciaba el lomo, todos los momentos que pase con el.
Inevitablemente unas cuantas lagrimas se escaparon de mis ojos. Lagrimas que al parecer, Rulf percibio, y que a raiz de eso me quedo mirando atento, sin
comprender lo que sucedia. Para mi era como la despedida.
Esa noche deje a Rulf con comida y agua, pero sin sus amarras, como un simbolo de libertad...de que lo dejaba partir. Mis ojos estaban totalmente
humedos de lagrimas.
Le acaricie la cabeza, mientras el me miraba con dolor. Creo que el sabia tambien que su tiempo estaba llegando a su fin.
Me fui a acostar con la sensacion de que una parte de mi vida estaba quedando atras.
Estaba recostado sobre mi cama, observando la Luna a traves de mi ventana, que brillaba como en ninguna noche anterior lo habia hecho. Mi madre ya estaba
durmiendo en su habitacion. Yo me disponia a hacer lo mismo, cuando repentinamente comenzo a soplar un viento leve, pero que provocaba un sonido muy extraño,
que mas bien parecia un susurro.
Me parecio como si hubiesen personas murmurando en el patio de la casa. Me quede un momento tratando de saber de donde provenia ese ruido.
-Definitivamente no puede ser alguien husmeando por ahi, sino Rulf ya hubiese ladrado- pense.
Me mantuve atento al sonido, que a veces se hacia muy intenso. Paso cerca de un minuto, cuando el extraño viento se detuvo. Quedo todo en silencio.
En ese momento mi corazon como que se detuvo. Habia escuchado hablar a los lugareños sobre espiritus malignos que rondaban las casas de los turistas.
Ellos decian que los espiritus solian terminar aullentando a la gente que no es de por aqui. Argumentaban ellos, que bajo estas tierras, se escondian
secretos de caracter impuro y oscuro.
-Tranquilizate Manuel- me dije.
Logre dormirme una vez que el viento se detuvo, esto fue, cercano a las cuatro de la mañana.
Desperte en la mañana con un leve dolor de cabeza, como si me hubiesen golpeado fuertemente, por lo que decidi caminar un poco por los alrededores. Me
di cuenta de que Rulf no estaba, por lo que pense que habria ido a morir lejos de casa. Me dispuse a buscarlo por todo el lugar, temiendo a no encontrarlo.
Mientras caminaba me maraville con el paisaje, que era bello y unico. Miles de tonos verdosos en el mismo lugar, acompañados de un silencio que hasta a
veces me parecia molesto. Corria un pequeño riachuelo que hacia un ruido muy relejante. El paisaje, aunque desconocido para mi, de alguna manera traia a mi
subconciente vivencias impropias, como un deja-vu. Habia avanzado unos ciento cincuenta metros cuando logre darme cuenta de que a una distancia no muy
lejana, habia una pequeña casa, deteriorada por la humedad del lugar, pero que al parecer estaba habitada. La curiosidad fue mayor que mi angustia por
encontrar a Rulf en ese momento, por lo que emprendi mis pasos camino a ese lugar.
El sitio era una pequeña granja, que notoriamente habia dejado de funcionar hace años. Me acerque con cautela, observando cada detalle de la pequeña cabaña.
Toque a la puerta tres veces. No senti ningun ruido dentro de la casa, pero sentia que alguien estaba dentro, moviendose. Volvi a tocar la puerta, esta vez
con un poco mas de fuerza, por si los habitantes no me hubiesen oido. En ese momento, los sonidos que venian del interior de la casa cesaron, lo que me
produjo un escalofrio. Estaba por retirarme del lugar, arrepentido de haber ido, cuando la puerta de abrio lentamente. Una silueta oculta por la oscuridad
interior de la cabaña se asomo por la orilla de la puerta.
-¿Que desea?- se escuho una voz nerviosa y titubeante.
-Hola, mi nombre es Manuel Torres. Soy un turista y solo queria saber si habia alguien en los alrededores.Estoy alojado a unos doscientos metros de
aqui- dije lo mas amablemente posible.
Entonces la puerta se abrio completamente y pude ver el rostro de la persona. Se trataba de un viejo de aspecto acabado y miserable. Tenia su pelo largo
y canoso, que le llegaba hasta sus hombros. Su mirada misteriosa y nerviosa, me hizo pensar de que no estaban muy acostumbrados a recibir turistas en este
lugar.
-Mi nombre es Juan, vivo aqui hace cincuenta años.- me dijo con un tono mas relajado y agrego: -¿Que hace un joven como usted en un lugar tan oscuro
como este?
-Solo vine a pasar un par de semanas de mis vacaciones, vine con mi madre. Somos de la ciudad capital, por lo que este lugar es perfecto para descansar-
Note que en el rostro del viejo se dibujo una sonrisa, que me puso un poco nervioso.
-Usted no conoce este lugar, por eso esta hablando de esa manera. Mi intencion no es ser descortes, pero le recomedaria que no prolongue demasiado su estadia
en estos sitios. Estos ultimos años han estado muy malos para la ganaderia y la agricultura local, por lo que nuestro pequeño poblado ha empezado a decaer
sin remedio. Algunos pobladores se han ido de aqui, asegurando que este lugar esta maldito, afirmando que han visto a personas realizar ceremonias de orden
demoniaco, y que debido a esto las tierras se han corrompido.-
-Disculpeme, pero usted, porque no se retiro de este lugar?- pregunte lleno de curiosidad.
-Este es el lugar que me vio nacer y de la misma manera pretendo que sea el que me vea morir. Estoy dispuesto a soportar las terribles consecuencias de
vivir aqui. Ademas, ya me acostumbre a los susurros infernales. Ellos creen que pueden volverme loco, haciendo ruidos por las noches, golpeando las paredes
de mi cabaña, y aullando como animales desesperados por desgarrar mi carne. ¡Je je!....sere viejo, pero no lo suficiente para darles la pelea.
Cuando menciono todo eso, senti miedo, y a la vez ganas de escuchar mas acerca de lo que sucedia en ese lugar.
-Puedes verlos por las noches- me dijo - Sobre todo cuando hay luna llena, puedes ver sus siluetas oscuras, subiendo aquel cerro, en pequeños grupos. Los
puedes ver arrastrarse y tambalearse como moviendose al son de algun ritmo.
Quizas este pobre viejo estaba ya afectado, viviendo solo. Me conto en aquella ocasion que su mujer habia desaparecido en extrañas circunstancias y que se
encontraba viudo desde hace ya veinte años.
Este sitio comenzo a desagradarme. A pesar del gran paisaje que se mostraba ante mis ojos, habia algo en el fondo que me decia, que algo de verdad habia
en lo que me conto el viejo. Por lo menos tenia la tranquilidad, de que no estariamos con mi madre por mucho tiempo en esos lados.
Me despedi del viejo Juan, agradeciendole su buena voluntad para conversar conmigo, y mientras me devolvia escuche:
-Tenga mucho cuidado joven Manuel, a ellos no les agradan los extranjeros. Trate de no deambular mas de lo necesario, se lo digo por su propio bien.
Me quede intranquilo frente a ese ultimo comentario, por lo que apure el paso a casa. Definitivamente Rulf no estaba, pero me importaba mas que mi madre
estuviese bien.
Entre agitado por la puerta de la cocina, y ahi estaba ella, leyendo un libro que le compre para su cumpleaños. Me tranquilice y respire profundo.
-¿Saliste a hacer ejercicio?- me pregunto mientras me miraba por encima de sus gruesos lentes.
-Algo asi- menti.
Lo que me dejo el viejo coincidia con lo que habia escuchado la noche anterior, y a no ser que el y yo estuviesemos locos, algo pasaba en estas tierras.
Me sente a pensar un momento en una banca que habia fabricado mi padre, ahora muerto, y que llevabamos con nosotros a todas partes. No podia dejar de mirar
hacia el horizonte, hacia ese cerro misterioso, y a los extensos prados, que se mostraban imponentes.
Quizas el viejo de verdad estaba loco, y todo lo que vio y ollo, fueron simples alucinaciones, ademas, esas sombras de las que me hablo pudieron simplemente
ser animales cazando por la noche.
-Estoy nervioso por algo realmente tonto. Simplemente relacione el relato del viejo con el viento que oi anoche. Lo mas seguro es que el viejo Juan este
medio tocado de la cabeza- me dije
Luego de eso almorce y repose toda la tarde, sacando el maximo provecho del paisaje, absorviendo cada detalle con mis ojos. Paisajes como esos no se ven en
la gris ciudad. Silencio como ese no se siente en la acelerada y desenfrenada capital.
Observe por mucho tiempo un camino que se extendia a traves de una densa masa de arboles, cruzando el riachuelo que vi el dia pasado, y que a esas alturas
se veia mucho mas ancho. Me pregunte si Rulf estaria por esos lados, buscando su propia muerte en un lugar que no conocia.
Comenzaba a caer la noche y el aire se puso mucho mas helado que en otros dias, por lo que me dispuse a cortar un poco de leña para la chimenea, ya que mi
madre no aguantaria mucho el frio.
Tome el hacha, y sali al patio. Estaba ya muy oscuro, asi que tuve que encender un foco que encontre en la bodega cuando llegamos aca.
Empuñe el hacha con fuerza y corte los primeros pedazos de un tronco que habia tirado en el patio. En cada golpe que daba, sentia un ruido de fondo,
como si alguien estuviese espiandome, y aprovechara el ruido del hacha para dar un paso y no ser descubierto. En ese momento me senti observado, y me apure
en cortar la leña. La luz que emitia el foco, en vez de darme mas tranquilidad, hacia que mi imaginacion volara, dibujando sombras a traves de los arboles.
Recogi rapidamente la leña cortada y la lleve al interior de casa, cerrando tras de mi la puerta con aire de nerviosismo.
Mi madre me observo fijamente, preocupada por mi agitacion.
Puse la leña en la chimenea y ardio lentamente, consumiendose y transformandose en calor y luz. La casa ahora estaba tibia y agradable como cuando recibia
el abrazo consolador de mi madre, al ser asustado por una pesadilla nocturna.
Decidi que era hora de dormir y subi las escaleras a mi cuarto con los ultimos animos que me quedaban. La caminata de aquel dia habia hecho un efecto casi
demoledor en mi cuerpo.
Habia luna llena esa noche, lo que hizo que me quedara observando un rato el paisaje, esta vez cubierto de un mistico tono albino.
De la nada, vi como las hojas de los arboles comenzaron a moverse agitadas por un fuerte viento, que producia el mismo sonido que la noche pasada, pero que
esta vez lo sentia mucho mas fuerte y claro. Era como una conversacion en un lenguaje desconocido. Yo no se mucho acerca de lenguas, pero definitivamente lo
que escuche esa noche me hizo estremecer, ya que supe que no eran personas las que conversaban. Rapidamente deje de mirar afuera, temiendo ver algo de lo que
despues me arrepintiese de haber visto, y puse mi cabeza sobre la almohada.
Me quede en silencio para oir mejor, para distinguir exactamente el lugar de donde provenia ese sonido. Sin embargo, no fui capaz de asomarme de nuevo a ver
por la ventana.
Entonces, senti un llanto proveniente del patio de la casa, lo que me enfrio completamente. Despues de varios minutos, me arme de valor y baje a ver que
sucedia. Definitivamente ese es uno de los errores mas grandes que he cometido en mi vida.
Baje las escaleras lentamente y mientras lo hacia, lo que un principio parecio un llanto, ahora se escuchaba mas como un grito. Apenas llegue al primer piso,
me di cuenta de una extraña sombra que se dibujaba en la ventana, debido a la intensa luz que brindaba la Luna esa noche. La sensacion fue horrible, al ver
esa figura dibujada en la ventana. No supe que hacer. De esa misma extraña criatura provenian gritos y llantos, como de dolor y sufrimiento, mientras se
balanceaba ligeramente.
De un momento a otro, la bestia se retiro, deformandose a traves del aire, y llevandose consigo los extraños sonidos que persistian y que persisten aun en
mi mente.
Tome una linterna, y sali a ver si era algun animal salvaje. Evidentemente no lo era, nada hace ese tipo de ruidos, ni se mueve como esa cosa que vi aquella
noche.
Abri la puerta, que como nunca crujio como el mas viejo de los muebles. Encendi la linterna, buscando algo que no sabia lo que era. Apunte hacia un pequeño
bosque que daba a la casa de Juan. En uno de los movimientos que hice con la linterna, la luz revelo algo horrible que acechaba en las tinieblas. Una gran
sombra, moviendose rapidamente entre los arboles, haciendo ruidos que me parecieron abismales. Lo unico que logre hacer en ese momento fue correr, sin mirar,
hacia donde, olvidandome de mi madre. Solo corri con todas mis fuerzas, espantado como nunca habia estado.
En mi desesperada carrera, divise una cabaña en direccion al cerro, que estaba iluminada por dentro. Agitado, toque la puerta.
Un hombre extraño, de rostro escamoso y ojos pequeños me atendio. Su mirada fija e inhumana me provoco un asco, como si se tratase un ser repugnante.
Le dije lo sucedido, a lo cual respondio con una leve sonrisa que disimulo inutilmente. Al verlo sonreir, me estremeci por completo.
Con una voz casi muda y un lenguaje muy deteriorado, me dijo:
"-Tu madre seguramente ya no es la misma, niño. Ellos sabian que vendrias con ella aqui, y los estaban esperando. Me lo dijeron hace mucho tiempo."
El raro hombre, luego de decir esa frase, camino hasta un mueble lleno de polvo, que estaba en un rincon de la casa y tomo de ahi un libro que me llamo
mucho la atencion, debido a que estaba recubierto con una especie de piel. Al mirar ese libro me vino a la mente lo que dijo el viejo Juan, acerca de lo que
supuestamente hacia la gente de por aqui.
Estaba inmobil a la entrada de la casa, sin comprender nada.
Cada movimiento que realizaba ese hombre era tan poco humano...sus gestos, su respiracion, su manera errante de caminar. Todo era motivo de un miedo profundo
e inexplicable.
Luego de esto el hombre salio por la puerta trasera de su cabaña, y se fue caminando hacia la oscuridad, en direccion al cerro y sin ninguna especie de
linterna ni foco para alumbrar, como si supiese el camino de memoria.
Mire a mi alrededor y tome una escopeta que encontre colgada en la pared de la cabaña, y volvi a buscar a mi madre. Nunca en mi vida habia usado un arma,
pero las circunstancias lo ameritaban. Al volver a casa me percate que del extraño aire que se respiraba en los alrededores.
Abri la puerta y subi las escaleras. Mientras subia, senti que en la habitacion de mi madre algo se movia. Algo ahi dentro se desplazaba con gran dificultad,
como arrastrandose. Toque la puerta dos veces con el cañon de la escopeta, y entonces el ruido interior se detuvo. Escuche tambien un jadeo incesante, el
cual no se detuvo cuando golpee la puerta.
-¿Madre?, ¿Estas bien?- pregunte nervioso.
-Si, vete- respondio una voz que trataba de simular a la de mi madre.
Entro en mi un terrible miedo. Sabia que habia algo dentro se esa pieza, que no era humano, y que le habia echo daño a mi madre.
Acomode una silla frente a la puerta, para vigilar lo que sucediese dentro de esa pieza. Facilmente podria haber roto la puerta con el hacha, pero senti que
no debia hacerlo aun.
Me quede dormido escuchando los incesantes sonidos del interior de la habitacion de mi madre. El sueño pudo mas en mi que mi curiosidad y mi miedo.
Abri mis ojos a la mañana siguiente, con la escopeta fuertementa agarrada y con el cuerpo adolorido. Lo primero que vi fue la puerta abierta, dejando ver
la oscuridad inquietante que reinaba en la habitacion.
Me di cuenta de que las ventanas estaban tapadas con una frazada, y que debido a esto la pieza estaba tan oscura, por lo que la retire para poder ver mejor.
Cuando la luz ingreso por la ventana no pude entender lo que estaba ante mis ojos. Las paredes estaban manchadas con un liquido rojo, trazando simbolos y
caracteres desconocidos, pero que de alguna manera, fueron reconocidos en la parte mas profunda de mi mente.
Tuve que salir rapidamente de ahi. Algo en esa habitacion me oprimia fuertemente, me hacia sentir muy pequeño, dentro de un universo infinito, desconocido
y oscuro.
Baje lentamente las escaleras, tras escuchar ruidos en el primer piso. Mis manos temblaban, por lo que no podia sostener firmemente la escopeta. Baje del
ultimo escalon, y pude divisar la silueta de mi madre, de espaldas, en la cocina y moviendose de igual manera en que lo hacian aquellas demoniacas figuras
que vi esa noche.
Me acerque lentamente a ella, tratando de no hacer ni un sonido. Mi respiracion se hacia cada vez mas agitada y comence a sudar copiosamente. Me parecio
que estaba llorando, lo que hizo que mi angustia creciera.
-¿Madre?- dije titubeante.
Ella volteo con una rapidez que me hizo saltar, por lo que cai al suelo. La mire aturdido, mientras retrocedia lentamente. Sus ojos desprendian una mirada
diferente, parecida a la del extraño hombre que habia visto en aquella cabaña el dia anterior.
Involuntariamente solte la escopeta, sintiendome fragil ante mi propia madre.
Repentinamente comenzo a caminar hacia el patio. Su mirada estaba perdida, como si ya no quedara nada de ella en ese cuerpo.
Con pasos debiles se alejo poco a poco de mi. No pude decir nada en ese momento, me faltaba el aire en los pulmones.
Lo unico que pude hacer fue arrastarme hasta la puerta para ver hacia donde se dirijia. Me atreveria a decir, que camino en la misma direccion que lo hizo
aquel extraño hombre, o sea hacia el cerro.
Extrañamente despues de todo lo ocurrido, sentia curiosidad por el lugar hacia donde se dirigio mi madre y el hombre extraño.
Fui corriendo y sin mirar atras, a la casa del viejo Juan, para que me ayudara a encontrar a mi madre. Vi que por la ventanas de su cabaña salia luz, lo que
me tranquilizo un poco.
Golpee la puerta con desesperacion mientras trataba de recuperar el aliento. El viejo no abria la puerta y yo me desesperaba mas y mas, con la sensacion que
tuve de haber ser perseguido hasta su casa.
Salio un rato despues con el rostro descompuesto debido al sueño y me quedo mirando con una sonrisa.
-Creo que se lo que te ocurrio pero por el momento no podemos hacer nada. Si vamos ahora, ellos tendran ventaja sobre nosotros. Ellos viven de la noche, se
alimentan del miedo de la gente que acechan.
Te recomiendo ademas que no vuelvas a tu casa ahora, seguramente han de estar esperando tu regreso, preparados con una emboscada para atraparte como lo han
hecho con tu madre.
Tras escucharlo decir esas palabras no tuve mas opcion que resignarme a esperar que pasara la noche, frente a la chimenea del viejo, que estaba dispuesto a
estar toda la noche despierto conmigo, para evitar segun el, que nos atrapasen en un sueño.
-No podemos dormir en un situacion como esta joven. Lo digo por experiencia propia. La vez que se llevaron a mi esposa, fue una nuche de Luna llena, tal y
como hoy. Eran cerca de las tres de la mañana, y ya estabamos durmiendo. Estabamos recien casados y eramos jovenes, con toda una vida por delante.
¡Esos malditos monstruos tenian que venir y llevarsela, y yo no pude hacer nada al respecto!. Entraron por las ventanas, haciendo sus repugnantes sonidos
y reptando como la mas horrible de las bestias. Yo me paralice por completo, estaba oscuro, y solo podia sentirlos deambular dentro de la casa, buscando por
cada rincon. No se porque esos hijos de puta no me llevaron a mi.
-¿Por que no intento recuperar a su mujer?- pregunte desconcertado.
-No le mentire joven Manuel. Tuve miedo, un miedo que nunca habia tenido antes, que sobrepaso mi naturaleza humana, y que me hizo sentir fragil e impotente.
Hasta hoy no he pensado en intentar averiguar que es lo que pasa en este lugar, pero por usted, joven Manuel, me armare de valor y lo acompañare en su
busqueda.
-Muchas gracias, de verdad. Su ayuda sera vital para mi- replique agradecido profundamente.
Hablamos sin parar durante horas, sobre la vida y otras experiencias paranormales que el tuvo hasta ese dia. Prefiero no recordar sus relatos, me hacen
temblar profundamente.
Salio el sol y aun permaneciamos despiertos a pesar del cansancio y el sueño. Preparamos las cosas para ir a investigar al cerro y buscar algunas respuestas.
Fue una caminata corta hasta la falda del cerro, comparada a la que habia calculado en un principio.
Se alzaba un cartel al principio de la senda que rodeaba al cerro que decia: "Cerro Klojbeh - Bienvenido"
-Un extraño nombre para un cerro- le comente al viejo mientras alzaba mi vista a la cima. Me miro y asintio con la cabeza, pero no estaba sorprendido como yo.
Con paso cauteloso vigilabamos cada lado del camino, temiendo que alguien nos vigilara, pero al parecer el lugar estaba desolado, y no se escuchaban ruidos de animales tampoco.
Me percate que a medida que subiamos la vegetacion iba desapareciendo, y de hecho la tierra era de otro tipo, una que nunca habia visto. Me incline a tomar un poco de tierra con mis manos. Se sentia como tomar barro, sin embargo, la tierra estaba completamente seca. Un escalofrio recorrio mi cuerpo al imaginar los seres que pasaron sobre esta tierra.
Un olor a descomposicion llego repentinamente a nuestras narices, lo que automaticamente nos dejo en un estado de alerta.
Finalmente llegamos a la cima, y lo que alli vimos nos dejo impresionados. Habia un conjunto de rocas trabajadas a mano, con figuras talladas en ellas.
Estas figuras hacian alusion a criaturas extrañas, que definitivamente no habian sido vistas por ojo humano alguno. Al centro, un altar, el cual estaba manchado con lo que supuse era sangre Lamentablemente no pude evitar que aquella sangre fuese humana, lo que me hizo temblar por completo.
En una especie de pedestal, habia un libro, el cual me atreveria a decir que era el mismo que le vi al raro hombre aquella noche tan terrible.
-Definitivamente es el mismo libro- le dije a Juan, mientras los examinaba con atencion.
-Al parecer los cuentos eran ciertos, sobre este libro- Se dijo a si mismo el viejo, mientras tenia la mirada perdida, como queriendo creer que todo esto era mentira.
-¿De que esta hablando? - pregunte mientras trataba de encontrar su mirada extraviada.
-Debemos prepararnos, porque ellos estan buscandonos ahora. Demonos prisa.- me dijo mientras su respiracion se acelereraba sin control. Para bajar, se apoyo de mi hombro. Fue extraño que perdiese el aliento tan repentinamente, y despues de haber reposado un buen rato.
Evidentemente habia algo en ese libro que era realmente terrible, pero que no me quizo decir. Guarde el libro en mi mochila, a pesar de las advertencias del viejo. Mi curiosidad era inmensa y sabia que leyendo ese libro encontaria las respuestas que buscaba, y finalmente el paradero de mi madre.
Ahora me arrepiento mucho de haber llevado el libro ese dia. Definitivamente es el peor error que he cometido en mi vida, y de hecho creo, que es el peor error que un humano podria cometer.....
CONTINUARA.............;)
jueves, 2 de abril de 2009
De vuelta a escribir
El sonido del Horror
-No puedo creer que haya gente que crea en ese tipo de cosas- dije en un tono burlesco, mientras leia un articulo en internet y hablaba con
Manuel (mi amigo de la infancia, y ahora compañero de universidad).
Leiamos sobre personas que adoraban a dioses fictiosios, y que aseguraban que pronto esos dioses se levantarian desde las profundidades de
la tierra y el mar, para gobernar sobre todo ser que habita actualmente sobre la faz de la tierra.
-Ni siquiera tienen pruebas de lo que tan vivazmente afirman- y agregue - Siento lastima por esa gente-.
Reimos un buen rato de todo ese asunto de los dioses, sectas ocultas, y gente desaparecida, y nos fuimos a la sala donde
se realizaria la siguiente clase de matematicas. Sin embargo algo quedo dando vueltas en mi cabeza. Una sensacion de curiosidad, que trate
de apagar para poder pensar en los asuntos de la clase. En todo el dia no pude parar de pensar acerca de lo que lei en Internet.
En un intento por desaparecer la curiosidad profundice mas aun en el tema. Grave error. Mientras mas sabia, mas dudas surgian, y mas queria
leer. Una especie de efecto retroactivo que no era capaz de frenar.
Aquella noche me costo mas que ninguna, consiliar el sueño. Tenia una sensacion en mi interior, como si mi conciencia hubiera sido llevada a
otros limites. Sentia que sabia algo que no debia saber.
Al dia siguiente fui como de costumbre a la universidad, tratando de actuar lo mas normalmente posible.
-Te ves extraño- me dijo Manuel, mientras me miraba de distintos angulos.
-¿Por que dices eso?, me siento perfectamente- menti. A pesar de todo lo que pudiese decir de mi perfecto estado de salud, no podia negar que algo
estaba sucediendo en mi. sabia que tenia que decirselo a alguien.
Converse con el mismo Manuel, acerca de lo que ocurria, y de paso le pregunte si le sucedia lo mismo que a mi, esto porque el tambien leyo lo
mismo que mi ese dia.
-Hahaha!- rio ironicamente, - no me digas que ahora...¿eres de los que se creen esa porqueria?- dijo, mientras hacia un gesto con sus manos,
como queriendo decir que me estaba volviendo loco.
-¡Noo!- refute enojado. No porque que me estaba tratando como un loco, si no mas bien por su actitud sarcastica.
-Entonces si no crees en todo eso, ¿que es lo que te pasa?- me pregunto con mas seriedad.
-No lo se, quizas solo estoy enfermo, ya se me pasara- no segui hablandole del tema, porque comprendi que no tenia caso tratar de explicarle lo que
me pasaba, si ni siquiera yo mismo lo entendia.
Esa noche, tuve pesadillas horribles. En esas pesadillas, vi cosas inhumanas, criaturas que no son de este mundo, que se movian, al ritmo de
la musica mas retorcida, espeluznante e impura que ha entrado por mis oidos jamas. Desperte de un salto, lleno de sudor, y repirando agitadamente.
No me asustaba de esa manera desde que era un niño pequeño.
El estudio de las ciencias, habia logrado que mi mente se volviera esceptica y cuadrada, y que todo lo que sucediece, tuviese una explicacion logica.
La mente es un pozo profundo y oscuro, y por mas que la ciencia haya avanzado, quedan muchas preguntas sin respuesta.
Tenia que tratar de encontrar una explicacion logica, y pronto, y asi por lo menos sabria que mi cabeza funcionaba de manera normal.
Comenze asi a autoanalizarme. Sabia que el ser humano le teme a lo que desconoce, y que por lo tanto mi miedo provenia del hecho de que todo lo que vi
en esas pesadillas, eran para mi nuevas y desconocidas. Pero...¿que fue lo que realmente vi?. No podria describirlo con palabras, eran mas bien impresiones
que quedaron grabadas en mi cerebro. Miedo, angustia, tristeza, soledad, odio.
Finalmente llegue a la conclusion de que todo lo que vi, fueron mis traumas de la niñez, fisicamente representados en figuras extrañas y horribles.
-Si, es verdad- me dije, tratando de convencerme de que habia logrado explicar satisfactoriamente todo. De hecho, es verdad que mantenia un trauma en mi
conciencia. Fui asustado en muchas ocasiones por primos mucho mayores que yo, cuando tenia 4 o 5 años, lo que provoco en mi, que miedos tan basicos como
al de la oscuridad, fueran llevados al extremo.
El problema de mi conclusion, era que nada me aseguraba que mis pesadillas fuesen originadas por aquellos traumas, e incluso, surgian mas preguntas aun
como ¿por que estas "visiones" venian a mi ahora, muchos años despues de que todo eso ocurrio, y no antes?.
Sin embargo, quede mas tranquilo despues de haber explicado parcialmente lo que me pasaba.
Mire el reloj. Las 4:39 de la mañana. Increible como es el tiempo de relativo. Dormi unas horas mas, esta vez sin pesadillas, hasta que me toco levantarme
para ir a clases nuevamente.
Ese dia, cuando vi a Manuel, note algo diferente en el, lo que me alarmo profundamente. Se veia agotado y desorientado.
-¿Estas bien?- le pregunte.
-No, creo que ahora entiendo como te sentias ese dia. Anoche tuve una pesadilla inquietante. Me encontraba en un lugar desolado, desconocido para mi,
pero que aun asi, sabia que no era en este mundo. vi cosas horribles, cosas que no te podria describir con exactitud, pero que hicieron que temblara por
completo- y agrego:
-Creo que algo esta pasandome-.
En ese momento un frio terrible y extraño se apodero de mi interior. ¿Que diablos estaba sucediendo?
Mi teoria respecto a mis traumas de infancia fueron tiradas a la basura, para mi espanto.
Despues de ese dia, Manuel no volvio a la universidad. Llame a su celular, pero no contestaba, asi que decidi ir a visitarlo a su casa. Toque el timbre.
Salio su madre, con unos ojos perdidos, y con evidentes huellas de lagrimas.
-Manuel esta ocupado, no puede atenderte ahora- dijo con voz ronca.
-¿Podria decirle que me llame apenas pueda, por favor?-. Ella asintio con la cabeza,
y sin despedirse, se retiro. Esto ultimo me parecio muy fuera de lo comun; ella siempre fue muy gentil con las visitas y sobre todo conmigo que conozco
a su hijo desde la niñez. De hecho ella siempre me hacia pasar y servirme algo de comer y beber.
Algo me hizo mirar hacia el interior de la casa, mientras la puerta permanecia abierta, y lo que vi fue muy extraño. La casa se encontraba con todas las
ventanas tapadas con trapos oscuros, para evitar por alguna razon, pienso, que ingresare la luz. Lo que alcance a divisar al interior, y de lo que no
tengo mucha seguridad, fue que el suelo estaba cubierto de una sustancia oscura que escurria desde el segundo piso, a traves de la escalera.
Quizas habra sido una ilusion, pero el olor a muerte que provenia desde dentro de esa casa era insoportable, definitivamente lo peor que he olido en mi vida.
Me quede atonito frente a la casa de Manuel cerca de 3 minutos, no sabia que pensar.
Luego de lo sucedido aquel dia, no pude dejar de pensar nuevamente, que algo que se escapaba a la logica humana estaba sucediendo...solo bastaba con recordar
lo que vi en la casa de Manuel, la actitud de su madre, las pesadillas recurrentes. Me sentia impotente. ¿A quien podia acudir en una situacion como esta?.
Esa noche trate de dormir tomando pastillas para el insomnio. Tenia miedo de no dormir, como cuando tenia 6 años, miedo de que las criaturas que se esconden
tras las tinieblas, esperando el momento para acechar, me atraparan.
A pesar de los farmacos y mis esfuerzos, me fue imposible mantener los ojos cerrados por mas de un minuto. Sentia una presencia husmenado, buscando.
Como si de antemano lo supiera abri la ventana, mire hacia la casa que esta por la parte de atras de la mia. Alli vive un matrimonio joven, que hace un par
de semanas se cambio. No pasan mucho tiempo en casa, y el segundo piso siempre esta oscuro y vacio.
Muy lentamente comenze a asomar mi cabeza, temiendo a que alguien o algo me viera. Y a traves de la ventana de la casa de atras, se divisaba un grupo de
sombras moviendose rapidamente, de formas que una persona no podria, bailando, juntandose, dividiendose. Lo que vi fue totalmente horrible, mis musculos se
apretaron, mi mandibula quedo cerrada sin poder abrirla, queria dejar de ver esa horrble vision demoniaca, pero mi cuerpo no respondia. Entonces, las oscuras
figuras dejaron de moverse. En ese momento era tal la tension y a la vez el silencio, que podia oir mi propio corazon golpeando mi pecho con fuerza.
Repentinamente y en un giro rapido, una de las figuras volteo hacia mi. Pude distinguir en esa cosa, tres puntos blancos brillantes, a la altura de lo que
podria ser su cabeza. Mi nariz comenzo a sangrar, me debilite y despues cai inconciente, a causa de un desmayo.
Desperte dos dias despues en un lugar que pienso, era un hospital, desorientado, aturdido, debil. No podia ver bien, solo distinguia sombras.
Cuando alguien se acerco a verme, vi una figura oscura, haciendose mas y mas grande. El recuerdo de aquella horrible y porque no decirlo, demoniaca
experiencia, vino de inmediato a mi cabeza. Trate de levantarme, pero me di cuenta de que habia sido amarrado de las muñecas y las piernas. Entonces
comence a gritar como un animal que esta siendo degollado. Sin embargo mi voz era desconocida, alterada. Sentia como si una criatura dentro de mi gritara
en mi lugar. ¿Que diablos me estaba pasando?.
Despues de gritar y balancearme con una fuerza extraña, vi que a mi lado se junto un grupo mayor de bultos negros. Eso es lo ultimo que recuerdo de ese dia.
Un tiempo despues, que calculo habra sido una semana, desperte. Ahora podia ver mejor, pero...¿en donde me encontraba?. El lugar parecia un calabozo.
Me di cuenta que estaba amarrado, tirado en el suelo, y prisionero en un espacio cuadrado de no mas dos metros. Podia escuchar muy cerca un ser que respiraba
con dificultad, arrastrandose y vomitando por todos lados. El olor a descomposicion era intolerable.
Percibi una pequeña corriente de viento que se colaba a traves de una ranura en la pared. Me asome para ver algo. Estaba muy oscuro afuera de donde
me encontraba, por lo que me tuve que concentrar de gran manera, para lograr ver. La criatura que escuche en un principio, ahora podia distinguirse un poco.
Era como un gusano muy grueso, que media aproximadamente tres metros de largo. A lo largo de toda su piel, brotaban cerca de diez bocas, las cuales vomitaban
incesantemente.
¿Donde diablos estaba?, ¿Que haria para salir de este lugar, con vida?. No sabia los horrores que me esperarian mas adelante.
Por suerte, siempre llevaba una pequeña cortaplumas de bolsillo guardada. No se porque lo hacia, era una mala costumbre que tenia. Todas las mañanas, desde
que mi padre me la regalo a los quince años, la guardaba en un bolsillo. Creo que ahora todo encaja. No me atreveria a decir que todo esto estuviese
predestinado,no creo en eso. Sin embargo, teniendo en cuenta las circunstancias, ya no se que es cierto y lo que no.
Mareado por el terrible olor que provenia desde fuera de mi celda, comence a cortar mis amarras, las que parecian hechas de alguna clase de piel de animal.
Me senti un poco mejor despues de cortar todos las cuerdas.
En el mismo bolsillo en el que mantenia mi cortaplumas, encontre un papel con una nota. Trate de leer y esto fue lo que logre descifrar:
"El tiempo y el espacio son ilusiones, que a pesar de parecer imposibles de romper,
son mas suceptibles de lo que parecen.
El mundo tiene los ojos cerrados a la verdad, ya que ELLOS no quieren que la humanidad
conozca la verdadera naturaleza de la existencia. Sin embargo, muy pocos estan listos
para ser propietarios de ese conocimiento. Esta es una nota de advertencia, para que
te detengas en tu busqueda desesperada de respuestas. Sin embargo, y porque te conozco,
no me queda mas que decirte Suerte y mucho cuidado.
En lo que a mi respecta, he comprendido que tarde o temprano llegaria mi fin, debido a
que ya estaba decidido por ELLOS. Lamento no haberme despedido en persona de ti, pero si
lo hacia podria haber alterado el curso perfecto y escrito de las cosas.
Manuel"
¡No podia creer lo que acababa de leer!. ¿En que momento Manuel dejo esa nota en mi bolsillo?, eso me hizo pensar que el estaba detras de todo esto,
al instante vino a mi cabeza el recuerdo de cuando fui a su casa. ¿Que tanto se llego a involucrar en este asunto?. Quizas ya llevaba mucho tiempo en
esto, y no me lo habia dicho. Quede como sin animos tirado en un rincon de mi prision, acostumbrado ya a la pestilencia y al sonido asqueroso de ese
extraño ser, que se paseaba afuera, quien sabe, si vigilandome para que no escape.
A quienes se referia con "ELLOS". ¿Seran los temibles dioses, que segun lo que lei, se encuentran dormidos, en los abismos mas oscuros de la Tierra?
¿Y que fue lo que quiso decir con que el tiempo y el espacio son ilusiones?. Creo que Manuel no estaba en su sano juicio cuando escribio esta nota.
Debia encontrar una manera de escapar y pronto. Sentia que se acababa el aire, y algo parecido al instinto, me hizo saber que estaba en grave peligro...
CONTINUARA... ;)